AEscena

Preguntas sobre el teatro del mundo

Teatro en tiempos
de streaming

Teatro por streaming… ¿Es teatro o no?

Para mí este tipo de preguntas son buenas como pasatiempo intelectual, pero no tienen más validez que preguntas existenciales como “¿con o sin cebolla?”, “¿del Real o del Atleti?”, o “¿de los Beatles o de los Rolling?”.

Esto no es una pipa. De verdad.

Dicen que no hay preguntas estúpidas, pero sí mal formuladas. Las preguntas que incluyen «o», cierran las respuestas múltiples y vienen necesariamente acompañadas del inmovilismo temporal, estilístico e ideológico. Nos sirven más para crear dogmas que reconforten y separen en pequeñas cajitas, que como algo que nos haga aprender. Algo curioso para un mundillo que se define a sí mismo como creativo.

El dogmatismo ha desterrado y destierra la duda a lo largo de la historia del teatro y por ende del ser humano: la Iglesia en la edad oscura, las academias clasicistas, la burguesía, la corrección política tanto de izquierdas como de derechas…

Cerrarse en certezas, hacer «ciencia» y categorías de algo o usar citas no significa tener la verdad, manque joda (a mí el primero, todo sea dicho).
Y como muestra, un botón.

Decía Peter Brook:  “Puedo tomar cualquier espacio vacío y llamarlo un escenario desnudo, lo único que necesito es alguien que camine en este espacio y otro que lo observe para llamarlo un acto teatral”. Por esta lógica, el teatro por streaming es teatro en cuanto que hay un observador (apoyándonos también en la etimología griega). El espectador ve , igual que una misa o un partido de fútbol, la representación. En este caso no comparte el espacio físico, pero sí que “hay un público” y unos códigos (voz, luz, sonido, movimiento…) que se usan para transmitir un mensaje.

Y ahora que le hemos puesto etiqueta y estamos tranquilos, te cuento que no aguanto el teatro en streaming. Pero no porque no lo considere teatro, sino porque, al igual que los conciertos por streaming o la avalancha de “cine confinado”, no me emociona, sorprende o asombra, y no me llega ni sensorialmente, ni físicamente, ni emocionalmente. Esto es un tema que da para mucho, y prometo elaborarlo en próximas entradas.

Para mí hay otras preguntas más interesantes: Por ejemplo ¿Hubiese pensado Gorelick en el streaming como la octava edad del teatro? ¿Es el streaming la nueva encarnación del teatro, siendo paradójicamente «desencarnado»?

Estoy seguro de que, de vivir en esta época, Schlemmer estaría flipando, como Dalí, Lorca y tantos otros intrépidos creadores. No creo que estuvieran tanto haciendo preguntas como en el taller, creando.

Por cierto, a mí me gusta la tortilla con y sin cebolla, y los Beatles y los Stones. El fútbol no.


Jorge Rivera

Director y vividor, cuando me dejan.


Si quieres saber más sobre mi y mis proyectos, puedes verlos en https://jrivera.eu o apuntarte a mi boletín de noticias.

Siguiente Publicación

Anterior Publicación

6 Comentarios

  1. Mariano 18/05/2020

    No, no es teatro… Porque el teatro se llamaría de otra forma, si no necesitara de un teatro…!!

    • JRivera 18/05/2020 — Autor de artículo

      Bueno, mucho teatro se ha hecho en sitios que no se pueden llamar teatro… por ejemplo en colinas al aire libre, apartamentos, hangares…

  2. dagarin 18/05/2020

    ¿Es cine Roma, independientemente de que me parezca una basura, o no lo es por el simple hecho de no haberse estrenado en una sala? ¿Debería considerarse «teleflín»?

    Los tiempos cambian, las cosas evolucionan y es cierto que el teatro en streaming, sin la química que se debe producir con el espectador, igual no debería llamarse teatro. Sin embargo, en general, el teatro no interactúa con su audiencia aunque la tenga a unos metros.

    Total, que yo qué sé, que qué sé yo. Que sí, que yo creo que es teatro pero yo es que me lo creo todo.

    ¡Enhorabuena por el blog!

  3. JRivera 18/05/2020 — Autor de artículo

    Esa es la cuestión… si decidimos qué es teatro por lo que «ha sido» teatro, a lo mejor no nos adaptamos a los tiempos… y lo digo con recelo, que yo soy de los clásicos. No sé si conservador, antiguo o asustón…

  4. Laura 08/06/2020

    En mi opinión, no son más que etiquetas que provienen de creencias heredadas y experimentadas. La belleza está en los ojos del que la ve. Puede una obra llegar tocarte estando a kilómetros de distancia. Supongo que la chicha está más en la capacidad que receptor, de mantenerte atento y receptivo, dado que al entrar en un espacio físico denominado como «teatro», ya previamente vamos programados sensorialmente a todo lo que se nos presenta en el escenario.

    Después del tostón, viva la creatividad y el arte en todas sus formas tamaños, colores, envolturas y sensaciones. Yo soy más de bravas que de tortillas XD

    • JRivera 08/06/2020 — Autor de artículo

      Efectivamente, y ese es mi mensaje: Aunque personalmente me llegue más lo físico que lo que veo por pantalla, no quiero usar dogmas anticuados (ni nuevos) para decir qué es o no es teatro. Tortilla con salsa brava también como 😀

Dejar una contestacion

© 2020 AEscena

Tema de Anders Norén

This website uses cookies. By continuing to use this site, you accept our use of cookies.